Un nuevo informe insta a
que se den cambios en los medios y en los comercios
Por el padre John Flynn
ROMA, 18 de junio de 2011 (ZENIT.org).–
La comercialización y sexualización de los niños ha llegado a tal punto que es
necesario adoptar medidas para protegerlos.
Esta es la conclusión de un informe hecho público el 5 de junio en
Inglaterra. Reg Bailey, el primer director ejecutivo varón de la Mother’s Union, fue
designado por el Departamento de Educación para llevar a cabo un estudio
independiente sobre las presiones a las que están sometidos los niños y
presentar recomendaciones al respecto.
Realizó entrevistas a un gran número de padres, junto a una
investigación a fondo de los temas propuestos. Asimismo, 120 empresas y
organizaciones presentaron diversas informaciones.
Al presentar sus conclusiones, Bailey comentaba: "Quiero
devolver la autoridad de nuevo a manos de los padres para que puedan afrontar
mejor las presiones sobre sus hijos y hacerles más fácil criar a sus hijos como
ellos quieran".
El informe, titulado Letting
Children Be Children: the Report of an Independent Review of the Commercialization
and Sexualization of Childhood (Dejar a los niños ser niños:
Informe de un Estudio Independiente de la Comercialización y Sexualización de
la Infancia), identificaba cuatro temas clave que eran motivo de especial
preocupación para los padres y para el público en general.
El tema 1 recibió el nombre de Fondo
de las vidas de los niños, con el que se quería hacer referencia a la cada vez
más sexualizada cultura en la que viven los niños. Muchos padres manifestaban
sentir que esta cultura solía ser inapropiada para sus hijos.
El tema 2 se dedica a la ropa y a los productos y servicios para
niños. El informe reconocía que estas cuestiones suelen ser ambiguas.
El tema 3 se centraba en el tema de los niños como consumidores.
Sufren la presión de muchas fuentes al actuar como consumidores. Aunque el
objetivo no es aislarles del mundo comercial, el informe señalaba que los
padres se quejaban de que las empresas habían superado los límites a la hora de
hacer publicidad.
El tema 4 intentaba dar voz a los padres. A los padres les falta
en ocasiones la confianza para hablar sobre los temas que afrontaba el informe,
y sienten otras veces que las empresas no prestan atención a sus
preocupaciones.
La respuesta
En un intento de determinar cómo reaccionar a estos problemas, el
informe observaba que se pueden adoptar dos enfoques muy diferentes.
El primero está a favor de intentar mantener a los niños
completamente inocentes hasta que sean adultos, mediante un aislamiento de
cualquier influencia negativa o eliminando completamente las presiones.
La segunda reacción tiende a aceptar el mundo tal cual es y
concentrarse en ayudar a los niños a recorrer su propio camino a través de él.
El informe concluía que ninguna de las posturas es realista. Es preferible
una combinación de ambas. Esto significa adoptar medidas para limitar la
tendencia cada vez mayor a la comercialización y sexualización, y también
ayudar a los niños a comprender y afrontar los peligros potenciales a los que
están expuestos.
El informe señalaba también que la responsabilidad primera recae
en los padres. “Para que los niños sean niños, es necesario que los padres sean
padres”, decía. Al mismo tiempo los negocios y los medios de comunicación
tienen que mostrarse más a favor de la familia.
De hecho, el informe señalaba que parte del mundo de los negocios
y de los medios parece haber perdido su conexión con los padres. "Creemos
que hay una marcada sensación de que los medios de radiodifusión actúan en
ocasiones y de modo activo en contra de los padres", establecía el
informe.
Un ejemplo de ello es la preocupación expresada por los padres de
que los programas de televisión considerados tradicionalmente familiares, como
los concursos de talento y telenovelas, empiezan a incluir cada vez más
contenido sexual.
Esta búsqueda de los límites es un problema incluso mayor en el
campo de los nuevos medios en los que hay poca regulación, observaba el
informe. El material sólo para adultos es de fácil acceso por internet y a
través de pago por vídeo y por medio de los móviles.
Entre las recomendaciones principales del informe estaban las
siguientes:
- Poner restricciones de edad a los vídeos musicales para evitar
que los niños compren vídeos de contenido sexual explícito, y controlar el
momento en que los medios de difusión los emiten. Los vídeos musicales eran
señalados por quienes han colaborado en la revisión llevada a cabo durante la
preparación del informe y han sido uno de los principales temas en los últimos
informes sobre medios. La preocupación se centra en la naturaleza sexual y
violenta de las letras musicales y en las formas de bailar, altamente sexuales,
que bordean lo explícito.
- Cubrir las imágenes sexuales en las portadas de revistas y
periódicos para evitar la facilidad con la que están a la vista de los niños.
Las revistas y periódicos con imágenes sexuales explícitas en sus portadas
deberían cubrirse con una funda, y se debería animar a todos los puntos de
venta a que adoptaran un modo adecuado de exponer sus publicaciones.
- Se debe invitar a los clientes a tomar la decisión de comprar o
no contenido adulto en internet en casa, portátiles o teléfonos móviles, en vez
de recibirlo automáticamente. Esto hará más fácil a los padres proteger a sus
hijos.
- Las tiendas deberían ofrecer ropa a los niños más adecuada a su
edad, y firmar un código de conducta sobre el diseño, compra, exhibición y
comercialización de ropas, productos y servicios para niños.
- Debería restringirse la publicidad exterior con imágenes
sexuales en los lugares en que un gran número de niños puedan verla, por
ejemplo cerca de los colegios, guarderías y parques infantiles. Cuando se
considere la colocación de anuncios con imágenes sexuales cerca de los
colegios, se deberían aplicar las mismas restricciones que ya se aplican para
la publicidad del alcohol.
- Dar mayor peso a las opiniones de los padres que a las del
público en general a la hora de regular los horarios televisivos. El horario
infantil, que se alarga en la actualidad hasta las 9 de la noche, la franja en la
que ciertos programas adultos no deberían emitirse, se introdujo para proteger
a los niños. Por ello, la programación para esta franja se debería desarrollar
y regular dando mayor peso a las posturas y opiniones de los padres, en vez de
a las de los espectadores en conjunto.
- Proporcionar a los padres una única página web donde les sea más
fácil quejarse sobre algún programa, anuncio, producto o servicio.
- Prohibir el empleo de niños menores de 16 años como
patrocinadores de una marca y en su comercialización, y mejorar la
sensibilización de los padres ante las técnicas de publicidad y
comercialización que se dirigen a los niños.
Reacciones
Las reacciones al informe han sido en general positivas. El primer
ministro, David Cameron, se expresó a favor de una página web para que los
padres señalaran los problemas, informó el 6 de junio la BBC.
También ha apoyado la recomendación de que sea más fácil bloquear
la pornografía en la web y en los móviles.
Cameron anunció que celebrará una cumbre en octubre para ver qué
progresos se están haciendo en las cuestiones planteadas por el informe.
Invitará a participar a los comerciantes, anunciantes y representantes de los
diversos medios de comunicación.
En cuanto las quejas sobre la ropa infantil inadecuada, el British Retail Consortium
anunció unas directrices más estrictas, informaba la BBC.
La directora de relaciones públicas del consorcio, Jane Bevis,
declaró que las directrices darán la tranquilidad a los padres de que las
empresas están preocupadas por lo que visten los niños. Hasta el momento, nueve
cadenas de tiendas han anunciado que seguirán estas directrices.
No todos están convencidos de que el informe sea bastante. De
hecho, la organización para la que trabaja Bailey, la Mother's Union, se ha
mostrado crítica, informaba el 6 de junio el periódico Telegraph.
"No podemos estar de acuerdo con un estudio que considera que
una postura meramente consensual será la más eficaz y que una mayor regulación
o legislación debilitará necesariamente a los padres", afirmaba Rosemary
Kempsell, presidenta de la organización.
Pidió un mayor grado de intervención del gobierno, afirmando que
no deberíamos tener miedo de desafiar a la industria cuando está en juego el
bienestar de los niños.
El tiempo dirá si las restricciones voluntarias, junto a la
presión continua del público, serán suficientes para solucionar los problemas
señalado en el informe.