Ver a un adolescente escuchando música desde su dispositivo portátil no tiene
nada de raro ni de malo, excepto si lo hace casi todos los días, por varias
horas y a altos decibeles.
Así lo revela un estudio realizado por la U. de Tel Aviv, que revela que este
mal hábito provocará que el 25% de los adolescentes pierda precozmente la
audición.
Chava Muchnik, académico del Departamento de Trastornos de la Comunicación de
esta institución y uno de los autores de la investigación, estudió cuáles eran
los hábitos que tenían 289 adolescentes de entre 13 y 17 años a la hora de
escuchar música, incluyendo desde sus gustos musicales hasta medir los niveles
de volumen que usaban. Los resultados, publicados en la revista Audiología
Internacional, fueron dramáticos: El 80% de los adolescentes utiliza sus
reproductores en forma regular, un 21% de una a cuatro horas al día y el 8% lo
hace por más de cuatro horas. ¿El volumen? El promedio fue de 82 decibeles (dB)
cuando estaban en un lugar sin ruido ambiente y de 89 dB en lugares
ruidosos (según recomendaciones de la OMS, el límite de dB es de 80, lo mismo que produce
un vagón del metro o el ruido de una calle con alto tráfico).
Un cuadro que, de mantenerse, significará que tengan problemas de audición 10
e incluso 20 años antes de lo normal. Así, si es habitual que las personas desde
los 50 años pierdan audición, los adolescentes de hoy lo harán antes de los
40.
Pérdida de audición
A medida pasa el tiempo es normal que se pierda audición. Gonzalo Bonilla,
otorrinolaringólogo de la Clínica Alemana, explica que los adultos mayores
comienzan perdiendo la audición para los sonidos agudos, que están por sobre la
frecuencia de los 4.000 Hertz. Este fenómeno conocido como presbiacusia, es un
deterioro natural del aparato auditivo, pero sólo es detectable con una
audiometría.
Este daño y el que provoca la exposición al ruido es irreversible y si bien
un audífono puede mejorar la funcionalidad, no recupera el daño. "El deterioro
que se produce inicialmente es silencioso. Aunque se esté dañando el oído, la
persona no se da cuenta. Llega al médico sólo cuando siente un pito o tinitus o
cuando le baja la audición", explica el especialista, quien reconoce que cada
vez es más común que lleguen a su consulta personas de 30 a 40 años de edad con
estos problemas.
Considero interesante este artículo no sólo por las estadísticas. Hablan de la importancia de los pediatras para evitar factores de riesgo. Habla del fenómeno de la adolescencia extendida.Habla de otras posibles causas de porqué ha crecido tanto los arrestos. Yo pensaba en la familia... Pensaba en buenos colegios católicos... Donde los chicos tengan buenos referentes...
Alarmante aumento de arrestos de adolescentes
- Por Lisa Esposito, Reportero de Healthday
Los pediatras pueden ayudar a los niños a mantenerse libres de problemas, afirman investigadores.
Para cuando tienen edad de votar, alrededor de uno de cada cuatro estadounidenses ha sido arrestado por lo menos una vez por actividad criminal.
Para los 23 años, hasta el 40 por ciento de los adultos jóvenes han sido arrestados al menos una vez, sin incluir las violaciones de tráfico.
Los autores de un nuevo estudio afirman que su análisis es la primera observación contemporánea de la prevalencia nacional de arrestos en este grupo de edad, desde una histórica investigación en los años 60.
"Los porcentajes en realidad no son tan distintos hasta los 18 años", apuntó el investigador principal Robert Brame. "Las mayores diferencias son de los 18 a principios de la veintena, y la mayoría ocurren en el rango de edad de 19 a 22".
Los pediatras tienen un papel en la prevención de las conductas poco seguras o violentas entre los pacientes jóvenes en riesgo, apuntó Brame, profesor del Departamento de Justicia Criminal y Criminología de la Universidad de Carolina del Norte, en Charlotte.
"No creemos que los arrestos de los niños sean un fenómeno aislado, suponemos que suceden otros problemas en sus vidas y deseamos que los pediatras lo tengan en cuenta e intenten comprender y comiencen una discusión más amplia sobre lo que sucede en las vidas de los jóvenes", comentó Brame.
La Dra. Paula Braverman, presidenta del Comité sobre la Adolescencia de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics), se mostró de acuerdo.
"Los pediatras tienen la oportunidad de identificar los factores de riesgo asociados con mayores probabilidades de participación en conductas que pueden llevar a la delincuencia", señaló. Incluso durante los chequeos de rutina o las consultas por problemas médicos, "preguntamos sobre la escuela y lo que sucede en la familia. Preguntamos sobre el uso de drogas, y exploramos el estado de ánimo y los problemas de salud mental".
Las remisiones podrían ser para servicios de abuso de sustancias o consejería de salud mental, apuntó Braverman. En el abuso o la negligencia infantil, "lo reportamos a las autoridades adecuadas", dijo, pero la responsabilidad de un médico no termina ahí. "A través de esto, facilitaríamos remisiones al tratamiento adecuado y respaldaríamos a los niños".
Los investigadores usaron datos de la Encuesta nacional longitudinal de jóvenes de 1997 a 2008, sobre 7,335 jóvenes entre los 8 y los 23 años de edad. Para los 18 años, entre el 16 y el 27 por ciento de los jóvenes habrán experimentado al menos un arresto por actividad criminal, indican los resultados, y para cuando cumplan los 23, entre el 25 y el 41 por ciento de los adultos jóvenes tendrá un historial de arrestos.
Los encuestadores preguntaron sobre los arrestos, no sobre los crímenes específicos. Sin embargo, según las cifras de arresto de 2009 de la Oficina de Justicia Juvenil y Prevención de la Delincuencia de EE. UU., los incendios provocados lideraron la lista, seguidos por el vandalismo, la mala conducta, los atracos, los robos y el robo de coches. Los investigadores dijeron que en investigaciones futuras observarán los problemas relacionados con la raza y el sexo.
El estudio no explicó por qué el riesgo de arresto aumentó tanto para los adultos jóvenes, pero los autores sugirieron un par de posibilidades. "Hoy en día, el sistema de justicia criminal es más punitivo. En los sistemas de adultos, de 1972 a 1973, había cien presos por cada cien mil personas de la población. Hoy día, ha habido un aumento de unas cinco veces", comentó Brame. "Lo tenemos en cuenta".
Otro posible motivo es que la transición de la niñez a la adultez dure más que antes. "Especulamos que como sociedad estamos pasando por una fase de adolescencia extendida", añadió Brame. "El fenómeno tiene un nombre, 'adultez emergente".
Braverman describió factores protectores para los niños, que incluyen "tener un temperamento elástico y relaciones cercanas con familiares, maestros y otros adultos y pares que les respalden; tener una fuerte orientación hacia el futuro; y tener creencias y expectativas que se asocien con el éxito en la escuela y la evitación del abuso de sustancias y la participación en el crimen".
"Llevar a estos niños al pediatra de forma regular probablemente sea la cosa concreta más fácil que los padres pueden hacer", aseguró Brame. "Y los niños podrían contar a los pediatras sobre problemas y experiencias que quizás no se sientan cómodos hablando con sus padres".
Afirmó que el mensaje principal es que "no es poco común, sucede mucho. Los pediatras pueden ayudar".
Mas allá de ola y espuma el querer busca su fondo. Esa hondura donde el mar hizo la paz con su agua y están queriéndose ya sin signo, sin movimiento. Amor tan sepultado en su ser, tan entregado, tan quieto, que nuestro querer en vida se sintiese seguro de no acabar cuando terminan los besos, las miradas, las señales. Tan cierto de no morir como está el gran amor de los muertos.
El amor necesita llegar a su fondo, donde ya no hacen falta los signos, donde todo es quietud entregada o entrega ya sosegada.
Extractos de un artículo en el FarodeVigo.es. Dios nos conceda muchos y buenos referentes para los adolescentes, referentes con una dimensión trascendente para que den a los muchachos lo más valioso para sus vidas.
Se han quedado sin el apoyo de sus familias muy jóvenes y los únicos referentes adultos en sus vidas son los trabajadores sociales y los psicólogos de los centros de acogida donde residen. Todos, más aún durante la adolescencia, necesitamos alguien en quien confiar, a quien acudir en busca de un consejo o de apoyo. Nace el proyecto "Referentes", que busca adultos que quieran convertirse en un apoyo para ellos.
Alguien en quien confiar, en quien buscar consuelo o pedir consejo. Todos necesitamos tener referentes en la vida y, más aún, en el complicado momento de la adolescencia. Igaxes3 trabaja desde hace años en Vigo con adolescentes con dificultad social que están tutelados. Para ellos acaba de crear el proyecto "Referentes", que busca personas adultas dispuestas a compartir algo de su tiempo y convertirse en referentes de uno de estos chicos.
"Este proyecto surge de la necesidad de apoyo que precisan estos adolescentes, que participan en el programa "Mentor", en su camino hacia una vida independiente", explica Carlos Rosón, director de Igaxes3.
Antes o después, en algún momento de sus vidas, estos chicos dejaron de contar con el apoyo de sus familias. La situación de desamparo llega unas veces por problemas de drogadicción, por maltrato, etc. Por esta razón crecieron en centros de protección de la administración pública y tuvieron que afrontar una trayectoria vital de especial complejidad. "Una de las luchas de nuestra entidad es conseguir que se deje de criminalizar a estos adolescentes por el mero hecho de estar en centros de menores: queremos dejar claro que están ahí no por su comportamiento, sino por las situaciones concretas de sus familias, por lo que la administración decidió que lo mejor era retirarles de sus hogares", indica el director.
Estos chicos sin apoyo familiar tienen que prepararse para su emancipación nada más cumplir los 18 años, mucho antes que la mayor parte de la juventud normalizada. Este proceso tan complejo requiere de apoyo educativo por parte de profesionales, pero además es imprescindible un apoyo emocional externo al sistema público de protección.
Artículo en elpais.com, muy interesante sobre la violencia juvenil. No ser simplistas en los análisis. No reducir todo a la educación en los centros de enseñanza o a buscar un culpable.
Francisco Imbernón es catedrático de Pedagogía de la Universidad de Barcelona y director del Observatorio Internacional de la Profesión Docente
"Siempre ha existido el acoso de niños y adolescentes fuera y dentro de las escuelas. No se llamaba bullying (rechazo esa tendencia absurda a denominar todo acto social en lengua inglesa), sino acoso, pelea, agresión, confrontación, abuso, etcétera. Todos recordamos alguno o varios casos en nuestro recorrido educativo, pero no se hablaba ni se escribía sobre ello y lo que es peor no era tanta la agresividad que se abocaba. ¿Qué ha cambiado para que hayan, muchas denuncias y una conmoción social y mediática sobre el tema?
La conflictividad escolar es una de esas noticias que alerta a la opinión pública que, al ser una cuestión identificable en uno mismo, vive pendiente de las opiniones de expertos y comentaristas, y también de familiares e implicados. Y no siempre es posible coincidir con sus apreciaciones ya que, aunque toda visión de la realidad es parcial, ciertas opiniones se centran en la búsqueda de un culpable o culpables más que en analizar la complejidad de un hecho tan dramático. Como si denunciando esa culpabilidad en los medios de comunicación hubieran cumplido con su misión informativa; y que se ocupen otros después de poner remedio.
Los argumentos de la mayoría de analistas se decantaban hacia dos principales motivos: el profesorado no cumple con sus obligaciones, y entre los adolescentes están aumentando los trastornos del comportamiento o de la conducta hasta alcanzar niveles patológicos.
Son dos argumentos directos y simplistas para los que, consecuentemente, tienen solución quienes los exponen. Una solución pasa por la formación del profesorado ya que al parecer el profesorado no está preparado para afrontar las nuevas realidades en las que se mueve la adolescencia; la otra solución es introducir un nuevo tipo de profesional en los institutos o que los adolescentes pasen revisiones sanitarias (físicas y mentales) más constantes. Con un buen diagnóstico y una buena terapia –defienden esos análisis- evitaremos otras agresiones. No niego que esas actuaciones puedan paliar algo, que sean eficaces en situaciones episódicas, pero no son la solución a la desavenencia radical entre lo que sucede en los institutos y la experiencia vital de los adolescentes en sus relaciones entre sí, con sus familias y con su entorno social.
No he oído voces, o son muy discretas, que hayan insistido en un aspecto fundamental como es el análisis del contexto donde se desenvuelven esos adolescentes. Entendamos aquí como contexto las relaciones familiares, las relaciones entre colegas, la influencia de los valores televisivos, las nuevas formas de comunicar, los códigos de conducta implícitos en los videojuegos, la cultura de cibercafé o del botellón, etcétera, y tantos otros factores que influyen en la socialización de los adolescentes mucho más que el sistema educativo. Hace tiempo que reclamamos la necesidad de contar con el entorno, con todos los agentes sociales que intervienen en él, o poco puede hacer un profesorado que intenta suplir con su esfuerzo la dejación de responsabilidad de otras instituciones.
Sería interesante tener acceso a los análisis de la personalidad y de la conducta de los causantes directos de las agresiones, saber cómo están de amor, de cariño, de afectividad, de emociones, de actitudes respecto a los demás (y incluyo aquí a sus progenitores); en el otro lado de la balanza pondríamos su nivel de agresividad, de individualidad a ultranza, de competitividad inútil, de incomunicación... En fin, sería interesante disponer de una valoración de los patrones culturales que han integrado (que les hemos inoculado).
Ayudemos a los adolescentes y ayudemos al profesorado, establezcamos complicidad social con la educación; que de verdad sea una prioridad política. O nos ponemos de acuerdo o veremos aumentar las agresiones y la noticia dejará de ser un caso aislado y anecdótico."
a)El trabajo por objetivos:
el educador no puede, ya lo hemos dicho, dejarse llevar de impulsos. Debe tener
objetivos bien claros, conforme a la edad de los muchachos. Y debe saber
evaluarse. Es curioso cómo algunos adultos son estupendo en su ámbito
profesional en esto de trazar y seguir objetivos, en tener indicadores de auto-evaluación
bien determinados etc. ¿Y en algo tan importante como la formación de las
personas? No haría falta repetir en cada apartado que los frutos no depende,
principalmente, de nosotros… Pero hay que ser muy serios a la hora de trazar y
ejecutar las condiciones necesarias.
b)El uso de la
metodología científica en los temas que
lo ameriten: ir de los efectos (de lo
más visible) a las causas (a lo más oculto); de lo sensible particular a lo
abstracto universal; de la observación (y/o experimentación), pasando por la
elaboración de hipótesis (probabilidades), hasta el conocimiento cierto (teoría
verificada, verdad científica); y no olvidar un “retorno a lo concreto”
(aplicación práctica) para no quedarse en las nueves…
Las
personas más profundas pueden ser también las más prácticas, porque no hay nada
como una buena teoría para resolver los problemas más concretos. Así que no nos
equivoquemos: el presentar de forma sencilla las cosas no significa ser un
simple. El preocuparse de lo concreto no significael rechazar profundizar en los recovecos de
la antropología y la filosófica.
c)Pericia en las funciones principales de la
inteligencia:
analizar, sintetizar, relacionar y juzgar. Si el educador no tiene todo esto
presente, practicado y dominado, ¿cómo lo va a transmitir? Enseñar al chico a
observar, a comparar, concluir, comprobar y evaluar; y a saber verbalizar todo
ese proceso. Llevarle a reflexionar en su propia posición frente a los
conocimientos aprendidos; reflexionar en las consecuencias que todo ello
conlleva o puede conllevar. Orientar el juicio crítico de los muchachos para
que no sean presa fácil, tarde o temprano, de tantas manipulaciones reinantes,
sutiles o no tan sutiles (propaganda, ideologías, modas…).
d)Capacidad de esquematizar y resumir.
Cuánto ayuda a los chicos el que les digan: “hoy te voy a decir sólo tres
cosas…”. “No olvides que hoy hemos hablado básicamente de esto, esto y esto”.
e)Método claro para la resolución de problemas. Saber detectar rápido los problemas o errores
en los que pueden haber caído. Y ordenar el proceso para su solución, sin precipitaciones pero sin dilatarlo más de lo
necesario, de otro modo se diluye la eficacia y se pueden arraigar esos conflictos
o errores. Y recordar que una cosa es acompañar en la solución de problemas y
otra muy distinta es sustituir al muchacho en algo que tiene que hacer él (es más
fácil para un adulto resolver que ayudar a resolver). Lógica del proceso:
o“¿Te das cuenta que está fallando algo,
que te estás equivocando…?”
o“¿Qué crees que es lo que falla, por qué crees que te has equivocado…?”
o“¿Cómo corregirlo, qué crees que debes hacer para cambiar o mejorar esto…?”
o“¿Puedo ayudarte en algo para corregir
eso; necesitas algo más para…?”
f)Habilidad para elevar sistemáticamente el nivel de dificultad de la tarea o
responsabilidad, conforme avanza el proceso de aprendizaje. Saber suscitar
situaciones problemáticas de aprendizaje para que los chicos desarrollen
habilidades en la búsqueda de soluciones óptimas.
g)Saber propiciar la elaboración de hipótesis. Estimular la
creatividad, poniéndoles retos para que busquen otras alternativas viables que
enriquezcan lo aprendido: “qué habrías hecho si en lugar de eso hubiera pasado
esto otro”, etc.
h)Procura hacer altos
en el proceso de enseñanza-aprendizaje pararevisar lo que falta por
realizar. Hacer que los muchachos reflexionen sobre sus propios procesos de
adquisición del aprendizaje. “¿Crees que falta algo…?”. “Fíjate cómo has
llegado hasta aquí…”
i)Saber usar los recursos gráficos, audiovisuales e
informáticos.Sentarse con ellos a ver un video y
comentarlo, una canción, una página web, una noticia… Sobra decir la trascendencia
de estos recursos en los tiempos en que vivimos. ¿Cuántos padres o educadores lo
hacen, lo hacen bien y lo hacen con la frecuencia necesaria? ¿Cuánto tiempo
dedican a buscar material interesante, a cribarlo, a seleccionar lo mejor y a
prepararlo de modo sencillo para usarlo
bien?
Las fechas próximas a la
celebración cristiana de la Navidad finalmente fueran las elegidas para el
lanzamiento "por todo lo alto" de las señales de los dos canales vía satélite de
televisión islamistas en español, uno iraní y el otro saudí.
El primero
empezó a emitir este miércoles y el segundo lo hará a partir del 1 de enero las 24
horas del día a través de los satélites Hispasat para España y América
Latina.
Córdoba
Televisión y el jeque saudí
La televisora saudí, Córdoba
Televisión, emitirá su señal desde dos naves de su propiedad localizadas en San
Sebastián de los Reyes (Madrid). La Fundación para el Mensaje del Islam que
preside el jeque saudí Abdulaziz al Fawzan es su propietaria.
Desde hace
ya varios años, el jeque se dedica a difundir el wahabismo, la corriente más
radical y violentista dentro del islamismo, en Arabia Saudí. Desde la televisión
saudí Al Ikhtariya y en la emiratí Al Majd sostiene que hay que profesar un
"odio positivo" hacia los cristianos y defiende la marginación de la
mujer.
Hispan TV, la televisora
iraní
Hispan TV es la televisión iraní desde Teherán, pero para el
mundo hispano y en la que trabaja un grupo de profesionales españoles.
Su
programación, a través de la cual se difundirá el islam chií que impera en Irán,
está conformada por informativos en los que abundará la actualidad
latinoamericana, películas, series iraníes dobladas al español, debates sobre
cine, literatura y religión.
Pedro era un adolescente de 13 años cuando salió de la Filipinas para las islas Ladrones en el Pacífico Oriental en 1668, como parte de un grupo de misioneros jesuitas. A pesar de los problemas de alimentación y el duro clima, los misioneros tuvieron éxito. Las islas cambiaron de nombre a Las Marianas en honor a la Virgen María.
Sin embargo, algunos grupos de indígenas paganos difundieron rumores sobre el agua que usaban los misioneros para bautizar a los conversos. El 2 de abril de 1672, Pedro y un sacerdote jesuita, el Beato Padre Diego Luis de San Vitores, bautizaron a un bebé. El padre del niño se enfureció y los atacó. Pedro recibió pedradas en el pecho y la cabeza. El Padre Diego le dio una absolución sacramental y después a él mismo le dieron muerte. Los asesinos echaron los cuerpos al mar.
El Papa Benedicto XVI aprobó ayer el milagro que permitirá la canonización de este adolescente mártir de Filipinas, Pedro Calungsod, que murió por odio a la fe a los 17 años de edad.
El milagro que fue aprobado por las autoridades vaticanas en octubre y que ahora ha recibido la promulgación del Santo Padre es la inexplicable curación de una mujer a la que declararon muerte cerebral y despertó dos horas después.
El Beato Pedro Calungsod se convertiría en el segundo santo filipino junto a San Lorenzo Ruiz, canonizado en Roma en 1988.
El 14 se publica este artículo (emujer.com) y me salta el aviso. Me llama la atención y me hace pensar. Empieza bien: las adolescentes no necesitan mucho maquillaje...
"Las adolescentes no deben aplicarse nunca demasiado maquillaje, toneladas de base en la cara porque su piel es todavía joven y fresca. Los colores suaves y mates se adaptan a todas. Lamentablemente, muchas se aplican demasiado maquillaje para parecer más adultas como labial rojo, demasiado rubor y exagerado maquillaje en los ojos y el resultado no es muy agradable..."
Pero la conclusión, de por sí "esperada" en un artículo de este tipo, es lo que me deja pensando: "te digo lo que es el maquillaje de la adolescente perfecta"...
Es decir, que si no te maquillas como te digo ¿ya no eres perfecta? Si no te da la gana ni si quiera maquillarte ¿ya no puedes ser perfecta? Si por el motivo que sea a ti no te conviene ese tipo de color de maquillaje ¿ya vas a ser una adolescente mediocre, de segundo rango...?
En fin... Pienso en lo peligroso que es usar este tipo de lenguaje en los mensajes que se dan a los jóvenes. Pienso que ni si quiera en temas más importantes para la vida (que el del maquillaje...) podemos usar esas expresiones; tenemos que tener mucho cuidado de decir quién es o cómo es el adolescente, o el joven, o la persona perfecta...
De todos modos aquí dejo los consejos para "la adolescente perfecta...":
"Lo primero y lo más importante para el maquillaje de una adolescente perfecta es:
• Mantener su piel limpia, tonificada e hidratada todos los días.
• Lávate la cara todos los días con un limpiador suave facial, en la mañana y por la noche.
• Elije un producto que sea adecuado para tu tipo de piel y de las necesidades de tu piel.
• Si tienes piel propensa al acné, busca los productos que contienen peróxido de alfa-hidroxiácidos, de benzoilo. Uso y aplicación de un tónico facial es una necesidad, incluso si tu piel es seca o sensible.
• El tóner está diseñado para eliminar la superficie de los aceites y cualquier residuo de suciedad que el limpiador puede haber perdido. Ellos nutren la piel y eliminan las impurezas que usualmente conducen a brotes de acné y manchas.
Pasos para el maquillaje de la adolescente perfecta
* Hidratar la piel
* Aplicar el primer maquillaje o productos de control de brillo
* Aplicar base
* Aplique el polvo de la cara
* Aplicar el rubor un colorete en tono rosado o melocotón.
* Aplicar una base de sombra de ojos
* Rizar tus pestañas y aplicar máscara"
O sea, si no te rizas las pestañas o no usas un colorete melocotón, entérate, ya no eres perfecta. En fin...
Por cierto te reenvío a la entrada del 30 de noviembre, videoforum, para que veas que no hay nada en contra del maquillaje. Enlace: engaño-mediatico-y-cultural
Los Muppets nos recuerdan el verdadero espíritu de la Navidad. El corazón helado de Mr Scrooge, frente al corazón puro de un niño enfermo, empieza a derretirse...
¿Nos consideramos ya "mayores" para ver estas cosas?
¿Nos avergonzamos de las lecciones que nos pueden dar los pequeños con su pureza e ilusión?
¿Podremos rezar tan siquiera un Padre Nuestro en familia, una bendición... en la cena de Noche Buena? ¿Me atreveré a proponerlo?
Tienes frío, te tapo. O más bien, te dejo destapado para que sepas lo que es que no te den calor. Tienes calor, te refresco. O más bien, permito que te deshidrates y sientas esa sed. Estás solo, te acompaño. O más bien, no acudo para que necesites la presencia. Te acaricio, te beso, te miro, rezo por ti y por tu alma. Pienso en ti desde el corazón. Pero no hago nada. No digo nada. Qué poco sabemos. No sabemos querer. ¿Querer es dar lo que necesita el amado? ¿Es resistirse para que sienta la ausencia y el anhelo? El que ama da. Da. Y muere si no puede dar. Por lo visto, mi caso es el contrario. Si te amo, no debo darte. Debo dejarte con la necesidad. Si no, dicen que no sé amarte. Si no, dicen que no te amo. Pues escogiste que no lo hicieran. Debo quererte sin darte para saber quererte.
La DR. DIANA GUIJARRO MARTÍNEZ publica un sencillo artículo en información.es sobre violencia adolescente. Lo mejor está al final (remarcado).
"La violencia en la adolescencia es una preocupación compartida por muchos padres y motivo de consulta en los últimos años. Preguntas del tipo ¿qué es lo que nos está ocurriendo?, ¿por qué mi hijo se ha vuelto tan violento?, ¿en qué nos hemos equivocado?, son desgraciadamente frecuentes en la actualidad.
¿Qué hace que un sector juvenil que está iniciando su vida y debería estar proyectando todo su potencial e ilusión de una forma positiva y constructiva, se encuentre confundido y se comporte de forma violenta?
Son muchas las respuestas, muchos los condicionantes que influyen en los comportamientos violentos adolescentes, temperamento, etapa evolutiva, grupo de iguales, estilos de ocio, momento social, medios de comunicación, etc. Pero es sin lugar a dudas, el proceso de socialización que se inicia en el seno familiar el que va a tener un peso determinante en los comportamientos violentos en la adolescencia.
No todos los hijos vienen al mundo con el mismo temperamento, cada individuo posee una base biológica determinada por procesos internos que van a condicionar su conducta. Esta base va a ser modulada por la educación que comienzan los padres durante los primeros años y que continúa la escuela como apoyo a la educación familiar.
La familia es el primer y principal agente socializador, donde se van a sentar las bases de una sana convivencia basada en el respeto y la tolerancia, que posteriormente va a favorecer en el individuo una conducta socialmente adaptada.
Hay hijos cuya educación va a resultar fácil, pues su temperamento les va a permitir interiorizar con rapidez las pautas educativas que les llevan al éxito en su socialización, sin embargo hay otros cuya educación va a exigir un gran esfuerzo educativo por parte de sus progenitores. Educar es un ejercicio de gran responsabilidad, que cada padre debe acometer y para ello se debe preparar, especialmente cuando nace un niño con un temperamento más complicado.
Los que trabajamos con menores con conductas socialmente inadaptadas y con sus familias, venimos observando como existen determinados aspectos educativos relacionados con carencias o confusiones educativas, que se producen principalmente durante la infancia y que van a emerger en la etapa adolescente. Estos errores condicionan, el concepto personal que cada niño se forma sobre sí mismo y la actitud ante la familia, su grupo de iguales y la sociedad en general, e influyen sobre como orienta su conducta el adolescente en su entorno sociofamiliar.
Estilos educativos basados en la permisividad, la ausencia de límites, o el culto al hedonismo, modelos inadecuados en el manejo de los conflictos, y la ausencia de valores para la convivencia, van a complicar el proceso de socialización del menor, y tienen capacidad para provocar explosiones violentas que van a tener su debut en la adolescencia teniendo como consecuencia una desadaptación social en el joven.
Para finalizar una frase de Pitágoras de gran actualidad "eduquemos a los niños y no tendremos que castigar a los hombres".
El ejército japonés se enfrentaba en la segunda guerra mundial con un ejército muy superior. Supersticiosos y fatalistas, los soldados no confiaban lo más mínimo en la victoria.
Entonces su general, Nobunaga, condujo a los soldados a un templo sintoista y les dijo: "Vamos a rezar a nuestros dioses y después lanzaremos una moneda al aire para que ellos nos digan si venceremos o no. Si sale cara, la victoria es nuestra. Si no, retrocederemos. El destino nos revelará su rostro."
Lanzó una moneda y salió cara. Los soldados, llenos de ansia de luchar, aún siendo muy inferiores, consiguieron una espectacular victoria.
A la mañana siguiente un ayudante le dice al general Nobunaga: "Es cierto que nadie puede cambiar el rostro del destino". "Así es", respondió éste, mientras le mostraba una moneda falsa... con cara por ambos lados.
El planeta produce alimentos más que suficientes para todos sus habitantes y, sin embargo, cerca de mil millones de personas pasan hambre en el mundo. Así lo ha denunciado el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon.
La desnutrición se puede evitar, señaló, y como ejemplo citó la hambruna que actualmente padecen más de 13 millones de personas en el cuerno de África. A su juicio, la sequía no tiene por qué convertirse necesariamente en hambre ni debe permitirse jamás que ello ocurra, "ni por fallas del sistema ni por el tipo de privación deliberada que vemos en las zonas controladas por Al-Shabaab", resaltó.
Cada 5 segundos muero un niño de hambre.
Los países desarrollados no están cumpliendo sus promesas para apoyar el desarrollo. La mayoría no cumple todavía el Objetivo del Milenio de destinar hasta 2015 al menos el 0,7% del Producto Interior Bruto a la ayuda al desarrollo.
Y no parece que la situación vaya a mejor, pues la especulación y las cada vez más frecuentes catástrofes naturales amenazan con elevar aún más los precios de los alimentos de primera necesidad.
a)Emplear un lenguaje claro, analógico, lleno de imágenes. Aclarar dudas mediante ejemplos, metáforas. Leer constantemente
libros de ejemplos, anécdotas… Pero todo sin renunciar al lenguaje técnico básico
y adecuado al momento o a la materia que trata. Hay que saber combinar lo
técnico con lo coloquial. En el ámbito de una clase o conferencia, pero no
sólo, será importante manejar simultáneamente el lenguaje oral, el escrito, el
gráfico, el visual o numérico.
b)Con entonación
persuasiva, para atraer y mantener la
atención del grupo. Nada peor que un
discurso monótono, con un tonillo
aburrido, sin vida ni fuerza. Dar más volumen o más énfasis a lo más
importante… Es cansado, pero necesario.
c)Usando todos los recursos del lenguaje corporal: las manos, los gestos de la cara, moviéndose por el aula si hace
falta. Si los ojos de ellos no están en tus ojos, mal asunto. Practicar la soltura, la seguridad, el desparpajo, la
convicción y la claridad en la exposición.
Sí practicar. Practicar si hace falta delante del
espejo (aunque no es lo mejor). Practicar una mirada que no sea huidiza. Practicar para que no haya
nerviosismo cuando tocamos ciertos temas. Practicar para que nuestro tono de
voz y la entonación no sean aburridos. Practicar para que las posturas y gestos
transpiren seguridad y confianza. Cuántas personas practican antes de una
importante entrevista de trabajo… Ojalá no le demos la razón a Calvin y nos
tomemos en serio todo nuestro papel.
La práctica:
El contacto visual:
d)Sabiendo transmitir conocimientos y experiencias vivas. A los adolescentes, o les impresionas o los duermes. No se trata de
hacer teatro o de atiborrar de anécdotas poco verídicas; mejor pocas, bien
elegidas, que toquen su vida real,y bien
contadas.
e)Saber cambiar sobre la marcha
el curso de su exposición. Si se percibe que no se les atrae, cambiar
bruscamente si es necesario, antes de que sea demasiado tarde. Lo hablado ya
sobre la flexibilidad.
f)Saber retomar el curso de la exposición
cuando se hace digresiones o se tienen interrupciones. Éstas son buenas a
veces, pero no para llevar al caos, no para dejar temas abiertos sin más, no para
distraer de lo fundamental.
g)Hacer pausas en la exposición para pedir retroalimentación. Abrirse
a preguntas relacionadas con lo que se expone. Emplear el interrogatorio-debate
para verificar la comprensión del tema y una adecuada comunicación de los
contenidos; para guiar a los muchachos en la emisión correcta de las respuestas
(mejor que las “saquen” a decírsela sin más); para propiciar el análisis de
datos (qué, por qué, cómo…); para plantear alternativas (¡cuidado con las
afirmaciones absolutas…! Casi siempre se podrán dar matizaciones, aclaraciones,
comprensiones más profundas); y para evaluar la solidez los conocimientos de
los chicos, asegurando que aprenden a elaborar deducciones, síntesis, juicios
acertados...
h)Introducir a los interlocutores en el discurso. No sólo con preguntas, también con recursos sencillos del discurso:
“si yo le pido ahora a Elena que se levante y se vaya, qué masa y
aceleramiento…”; “uno de los aquí presentes me contó el otro día algo
interesante sobre…”. Obviamente sin herir susceptibilidades y sin faltas al
respeto o a la discreción.