El adolescente busca mejorar el mundo
Este
último libro de la trilogía sobre la ciudad de Ember nos muestra el
protagonismo de los adolescentes que desean mejorar el mundo en el que viven.
El
final del libro anterior nos deja con los ciudadanos de Ember y Sparks formando
una sola comunidad en la que se prometen ayuda mutua para salir adelante. El
actual libro cuenta los desafíos que ambos grupos tienen para ceder y adaptarse
a los hábitos y costumbres que cada uno posee. Ambas partes sueñan e idealizan
el pasado donde todo parecía más fácil. Sobre todo los ciudadanos de Ember,
lugar subterráneo donde ellos vivieron durante la devastadora gran guerra,
echan de menos la electricidad y otras comodidades modernas. Se presenta a los
adultos intentando organizar la vida de la nueva comunidad. Mientras los
jóvenes y adolescentes buscan experimentar cosas nuevas y están en constante
asombro frente a lo que descubren cada día.
Pero
existe una nostalgia presente en los corazones de todos. También en Doon y Lina
los protagonistas de la historia. Ellos albergan la esperanza de regresar a la
ciudad subterránea y descubrir sus secretos para poderlos traer a su nueva
realidad. Una esperanza que se ve alimentada por un viejo libro que parece
contener los secretos de Ember.
Así
emprenden el peligroso viaje hacia la cueva de la cual habían salido. Después
de algunas aventuras logran entrar a la vieja ciudad y la descubren habitada
por una familia de ladrones que se ha dedicado a destrozarla. Tristes por este
descubrimiento encuentran otra salida y se topan con un escondite lleno de unos
extraños diamantes. Tras varios experimentos del hábil y creativo Doon
descubren que son dispositivos de energía solar y que con ellos pueden cambiar
la vida de la nueva comunidad.
Así,
estos adolescentes, al descubrir algo que puede ayudar a los demás no dudan en
compartirlo con la ilusión y el deseo de hacer algo por su mundo, de cambiarlo
y transformarlo en algo mejor.

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