Es fácil leer temas de adolescencia; ya no es tan fácil asimilar las pautas pedagógicas leídas, y mucho menos tener una visión global y armónica de todas ellas a la hora de ponerse manos a la obra.
El educador necesita lo que se llama un Checklist , una hoja de ruta que le permita auto-evaluarse constantemente, asegurarse que no se deja nada por el camino. Los pilotos de avión tienen esa hoja que les permite revisar antes de cada vuelo todos lo procedimientos; un riguroso protocolo. Tienen prohibidísimo despegar sin repasar serenamente esa lista. Por muy preparados que estén, por muy expertos que sean, es fácil que en algún momento se les olvido un "pequeño botón" que hay que apretar, pero que puede ser decisivo...
Aunque parezca farragoso, evidente, cansado, os aconsejamos tener esta lista a la mano, revisarla con frecuencia sistemática. Está elaborada en progresión, no sobra ninguna pregunta. Se sigue el esquema que usamos en la sección de los jueves con Edu y Marta.
A. Preguntas claves sobre los
fundamentos de la educación:
B. Preguntas claves sobre el papel
del educador:
1. ¿He entendido que la educación implica ante todo una relación sana y un acompañamiento
permanente, sin agobios ni imposiciones innecesarias?
2. ¿Cuido que el ambiente sea
siempre respirable? ¿Evito conflictos
y provocaciones innecesarias?
3. ¿Pongo todos los medios
adecuados, cueste lo que me cueste, para educar en todos los ámbitos de la vida del chico?
4. Pero antes ¿Tengo plena conciencia de
la propia misión, sintiendo el peso de la responsabilidad educativa?
C. Preguntas claves sobre las
actitudes del educador:
D. Preguntas
claves sobre los principios pedagógicos:
1.
¿He comprendido ya que tengo que tratar a cada chico de forma diferente,
sin usar tópicos ni clichés, dándole a
cada uno lo que le conviene?
2.
¿Me doy cuenta si los muchachos interiorizan
y hacen suyo lo que les enseño y propongo, o todavía la disciplina y la
formación es meramente externa y superficial?
3.
¿Estoy resuelto a darle a los muchachos una formación integral, preocupándome no sólo por su salud física y sus
conocimientos, sino también por su voluntad, su afectividad y su espiritualidad?
4.
¿Entiendo lo que significa y uso la flexibilidad
y la gradualidad en la formación, para no caer en un rigorismo ineficaz y para no quebrar a los
muchachos?
5.
¿Tengo claro por otro lado que no puedo dejar de exigir y ofrecer una formación creciente y permanente, nuevas
propuestas para que el chico crezca más y más como persona y en todos los
ámbitos de su vida?
6.
¿He entendido ya que necesito prestar especial atención a los chicos de mayor influyo para ser
realmente eficaz en la labor educativa; o aún pienso que eso es favoritismo?
¿Mal interpreto este principio metodológico, despreocupándome de algunos?
E. Preguntas
claves sobre los contenidos y ámbitos educativos:
1.
¿Estoy logrando que los chicos quieran
saber, que valoren la búsqueda de la verdad?
2.
¿Les enseño a pensar con lógica,
a saber analizar las cosas, a lograr una síntesis de lo que aprenden, que les
ayude a su propia vida?
3.
¿Les hago percibir y gustar de la
belleza de la Creación, y así puedan abrir su mente a la fe y a la verdad
de Dios, Belleza Total?
4.
¿Educo sus sentimientos y su
afectividad para que sean equilibrados?
¿Les enseño a controlar y encauzar sus pasiones? ¿Y logro que estén bajo la
guía de una voluntad recia y firme?
5.
¿Voy logrando en ellos una personalidad madura y equilibrada? ¿Se aceptan como son y construyen sobre
lo que son? ¿Agradecen lo que son y
lo que tienen?
6.
¿Tengo la seguridad que son sinceros?
¿Tienen una conciencia recta de lo
bueno y lo malo? ¿Valoran las virtudes morales y sociales, o son más bien
burdos?
7.
¿Estoy logrando en ellos los hábitos
espirituales fundamentales? ¿Han asimilado que toda su educación tiene como
culmen la donación al prójimo? ¿Les
doy el espacio para que puedan hacer práctica esa donación?
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F. Preguntas
claves sobre las habilidades y las herramientas educativas:
- ¿Me considero y soy hábil en manejar los conceptos que me pueden ayudar a informar
y formar adecuadamente a los adolescentes? ¿Dedico tiempo para estar al
día?
- ¿Tengo recursos
oratorios y metodológicos para atraer y captar la atención de los
adolescentes? ¿Dedico tiempo para practicar y lograr las habilidades
necesarias?
- ¿Tengo una mentalidad previsora, que anticipa acontecimientos y que así libre a
los muchachos de experiencias innecesarias, aunque sin caer en la
sobreprotección?
- ¿He logrado ya la habilidad necesaria para
generar un clima de confianza a
mi alrededor, donde los muchachos se encuentran a gusto y abiertos a lo
formativo?
- ¿Sé usar la disciplina como una herramienta pedagógica logrando que los
muchachos la interioricen? ¿Mal uso o abuso de los castigos?
- ¿He aprendido ya a motivar sin caer en los recursos fáciles, en la adulación o en
la premiación constante?
- ¿Tengo la capacidad
de manejar grupos, siendo consciente de su importancia para lograr la
formación completa de los adolescentes?
P. José G. Sentandreu (del libro "Adolescentes, una guía en el caminar")
